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Claves para reconocer las alteraciones de la dermis

1º-La perdida de estructura

El colágeno es el tejido, la estructura de la piel, y tu clientela habrá heredado una tela de seda,  fina y traslúcida; o un percal o piel densa. Envejecen diferente pero ambas necesitan cuidar el colágeno.

2º: La pérdida de resistencia y adhesión

La elastina es el tejido horizontal de la piel, que le da resistencia y elasticidad, es como una goma elástica. Son fibras más finas que el colágeno, sólo son el 5%, y sólo se producen hasta los 22 años, a partir de ahí, la dermis pierde su adhesión a la epidermis.

El siguiente paso en el envejecimiento es la atrofia de las fascias, que son como bandas de sostén entre la dermis y el músculo. A partir de los 45 años disminuye el músculo y el hueso, la grasa subcutánea se mueve y las capas superiores de la piel caen. Vemos un exceso de piel, bolsas, pliegues nasolabiales, doble papada y cuello de pavo.

3º: La glicación

La glucosa, o “azúcar en sangre”, se pega al colágeno y a la elastina, se unen y no pueden moverse, resultando una piel inflexible y envejecida. Aparece a partir de los 30 a 40 años de edad, antes en personas diabéticas o consumidoras de comida basura. Y el déficit de ácidos grasos esenciales también agrava la glicación, porque para mantener el sabor en los alimentos “sin grasa”, se les aumenta el contenido de azúcar.

Hay agentes antiglicación como una nutrición adecuada  en vitaminas, antioxidantes y aminoácidos. Y la carnosina presente en la carne roja, las aves y el pescado, que rejuvenece las células e impide que las dañadas afecten a las sanas. Y el ácido alfalipoico, un potente antioxidante que sintetiza el cuerpo a través de la ingesta en la dieta de patatas, batatas, zanahorias, carnes rojas y levadura.

 

Cómo reconocer las alteraciones de la dermis

-Pérdida del colágeno: hay que revisar el estilo de vida del cliente, su exposición a la radiación solar, enfermedades y nutrición. Se observa rápido si hay enrojecimiento difuso, un área grande de rosácea o telangiectasias, porque en todas estas alteraciones hay una descomposición del colágeno. Pero si este no es el caso, estas son las claves para  el análisis:

1ª: La piel alrededor de los ojos es más fina, y por lo tanto, más propensa a la descomposición del colágeno. En los extremos de los ojos por el lagrimal y en el párpado superior a lo largo de la línea de las pestañas, aparecen pequeñas líneas verticales. También en clientes con 25 años, y a más edad se ve una extensión de líneas verticales más amplia en todo el párpado. Como una crepa, y si se pellizca suave, se mantiene así hasta que se disemina de nuevo. Pellizca también el cuello, escote y senos.

2ª Las mejillas: el tabaco y alcohol oxidan la vitamina C, y en el domicilio necesitará vitaminas A y C  tópicas de forma permanente, asesoramiento nutricional y revisión de su estilo de vida.

3º: Alrededor del pliegue nasolabial y del labio superior, a partir de los 28 años. Los primeros signos de envejecimiento ocurren entre los 28-32 años, y no los consideramos. En el labio superior aparecen pequeñas líneas verticales.

-Pérdida de elastina:

Es fácil detectarla a partir de los 40 años y más difícil antes, pero el éxito está en un diagnóstico precoz con clientes más jóvenes. Estas son las claves:

1º: Una línea horizontal alrededor de los ojos, irradiando hacia la sien, y el tejido no se asienta con firmeza en la cara.

2º: En el área más oculta en la sien, por encima y a la derecha de la cola de la ceja. Aparecen líneas que forman un efecto de “caída” sobre la parte externa del ojo y los párpados.

3º-En el centro de la cara, el pliegue nasolabial pierde firmeza a partir de los 30 años.

Glicación:

Muy sencilla de diagnosticar, igual que las anteriores, comienza en los ojos. Mira el pliegue de los ojos, habrá pequeñas bolsas o cuadros. En la más avanzada, se ve en el cuello, y más avanzada aún, alrededor de los ojos y el mentón. En piel joven es menos obvio, pero lo encontrarás igual en la zona de los ojos, se ve como bultos pequeños de ganso, pero más achatados.

 

 

 

Fuentes: “Análisis Avanzado de la piel”, pág. 34-59, Florence Barret-Hill, Copyright©, 2013 y Wikipedia.

Imágenes: Glamour y belleza.

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